Los diferentes perfiles de gestión en la Formación Bonificada

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Tabla de Contenidos

Empresas Bonificadas  – Entidades Organizadoras  – Grupos de Empresas

 

La formación bonificada es una herramienta valiosa para el desarrollo de habilidades en el ámbito laboral, y entender los diferentes perfiles involucrados puede ser clave para aprovechar al máximo este recurso. En este artículo, exploraremos los roles de las empresas bonificadas, las entidades organizadoras y los grupos empresariales de una manera fácil de entender para todos.

Empresas Bonificadas: Potenciando el crecimiento a través de la formación

Cuando hablamos de empresas bonificadas, nos referimos a aquellas que buscan mejorar las competencias de sus empleados a través de la formación, aprovechando los fondos destinados a este fin. Estos fondos, conocidos como créditos de formación bonificada, son una especie de «ayuda» proporcionada por el Estado para que las empresas inviertan en el desarrollo de sus equipos.

¿Cómo funciona? Las empresas bonificadas pueden acceder a estos créditos y utilizarlos para financiar programas de formación. Es una estrategia inteligente que no solo beneficia a los empleados al mejorar sus habilidades, sino que también contribuye al crecimiento y la competitividad de la empresa en el mercado.

Cuando hablamos de empresas bonificadas, entramos en un terreno donde la autogestión y la asesoría especializada desempeñan un papel crucial. Este enfoque brinda a las empresas la flexibilidad para gestionar directamente sus créditos de formación bonificada o contar con gestores de formación expertos que lo hagan en su nombre. Sin embargo, lo más importante es comprender que la correcta ejecución de este proceso no es solo una opción, sino una necesidad para cumplir con la normativa y evitar no conformidades.

Autogestión de la bonificación: Empoderando a las empresas

Algunas empresas optan por autogestionar la bonificación, lo que implica llevar a cabo internamente todo el proceso relacionado con la formación bonificada. Esto incluye desde la identificación de necesidades de formación hasta la selección de cursos y la gestión y tramitación de la documentación necesaria ante Fundae para la posterior bonificación.

¿Por qué elegir la autogestión? La autogestión empodera a las empresas al ofrecerles un control directo sobre el diseño y la implementación de sus programas de formación. Esto puede ser especialmente beneficioso para aquellas empresas con recursos internos y conocimientos suficientes para abordar estos procesos de manera eficiente.

Gestores de formación expertos: Delegando con conocimiento

Por otro lado, muchas empresas prefieren contar con gestores de formación expertos que se encarguen de la administración de los créditos bonificados. Estos profesionales conocen a fondo la normativa vigente, los requisitos administrativos y los plazos establecidos, lo que garantiza una gestión adecuada y la minimización de posibles errores.

¿Por qué buscar asesoría externa? La formación bonificada implica una serie de procedimientos y reglamentos, y contar con expertos en la materia puede aliviar a las empresas de la carga administrativa, permitiéndoles centrarse en su core business. Además, contar con una gestora de formación externa reduce significativamente el riesgo de no conformidades y sanciones.

Importancia de la gestión correcta: Cumplir con la normativa y evitar no conformidades

Independientemente de si una empresa elige la autogestión o contar con un gestor externo, la gestión correcta de la formación bonificada es crucial para cumplir con la normativa y evitar no conformidades. Las autoridades competentes tienen requisitos estrictos que deben cumplirse para que la bonificación sea válida.

Requisitos Legales y Administrativos: Desde la correcta identificación de las necesidades formativas, pasando por la correcta comunicación de las acciones formativas, hasta la presentación de la documentación requerida, cada paso debe realizarse según las normativas establecidas. Esto incluye la justificación de los costos, la elección de acciones formativas adecuadas y el cumplimiento de los plazos establecidos.

Minimizar Riesgos: Una gestión adecuada no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que también minimiza el riesgo de no conformidades y sanciones. Las empresas que no gestionan correctamente la bonificación pueden enfrentarse a la pérdida de los créditos, sanciones económicas y, en casos extremos, la exclusión de futuras bonificaciones.

Entidades Organizadoras: Facilitadores de la formación

Las entidades organizadoras son como los «maestros de ceremonias» en el mundo de la formación bonificada. Su función principal es facilitar y coordinar el proceso de formación entre las empresas y los proveedores de cursos. En términos sencillos, son el servicio global que ayudan a que todo funcione sin problemas.

¿Qué hacen exactamente? Las entidades organizadoras se encargan de la planificación, gestión y coordinación de los cursos de formación. Ayudan a las empresas a identificar sus necesidades de formación, seleccionar los cursos adecuados, elegir el proveedor que imparte la formación (pudiendo ser ellos mismos o contratando algún centro de formación inscrito), comunicar el alta y la finalización de las acciones formativas en el aplicativo de FUNDAE y asegurarse de que todo el proceso cumpla con los requisitos legales y administrativos.

Grupos de Empresas: Sumando esfuerzos para maximizar beneficios

En algunos casos, varias empresas pueden unirse bajo la bandera de un grupo de empresas para aprovechar conjuntamente los beneficios de la formación bonificada. Esto significa que varias entidades comparten los créditos de formación bonificada disponibles para optimizar su uso.

¿Cuál es la ventaja? Los grupos de empresas pueden beneficiarse de economías de escala al compartir recursos y costos. Además, al unir fuerzas, estas empresas pueden abordar de manera más efectiva las necesidades de formación específicas del sector al que pertenecen.

La gestión en este caso la puede hacer una de las empresas del grupo y hacerla con medios propios o externos.

Conclusión: Un Enfoque Integral para el Desarrollo

En resumen, comprender los roles de las empresas bonificadas, las entidades organizadoras y los grupos de empresas es esencial para aprovechar al máximo la formación bonificada. Este enfoque integral no solo beneficia a los empleados al mejorar sus habilidades, sino que también impulsa el crecimiento y la competitividad de las empresas en el mercado actual.

Recuerda que cada actor en este proceso juega un papel importante, y al entender sus funciones, puedes navegar con éxito por el mundo de la formación bonificada. ¡Aprovecha al máximo esta herramienta valiosa para el desarrollo profesional y empresarial! Y cuenta siempre con profesionales.

 

Autora: Elvira Rodríguez Bonilla – Asesora y gestora de formación bonificada
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