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2021

Errores en el área de personal o de recursos humanos de las empresas

Muchas veces las empresas olvidan que las personas que componen su estructura y organización son el recurso más importante y valioso, por ello es absolutamente obligatorio formarlo y capacitarlo de un modo óptimo. El éxito de toda entidad depende de las mejores decisiones que se toman enfocadas en la gestión de personas.

Cada empresa desde su departamento de Personal o RRHH intenta alcanzar siempre la excelencia, esforzándose por lograr que sus trabajadores disfruten un clima laboral adecuado mientras cumplen con sus determinadas labores. Pero en las organizaciones se suelen repetir una serie de errores muy comunes.

En todas las empresas donde los empleados tienen más miedo al jefe que a la competencia, existe un grave error de liderazgo. El mismo error se repite a las entidades que prestan más atención a los accionistas o propietarios que a los empleados, colaboradores o al mercado.

Probablemente muchas las empresas valoran la parte de la gestión de empleados y los beneficios que genera, sin embargo, la mayoría del tiempo se dedica a tareas administrativas, olvidando la planificación y estrategia. Esto suele ir unido a empresas que cambian todos los días el rumbo y la estrategia, ya que no tienen claridad en la ruta que seguirán y eso sólo genera confusión en todas las áreas.

Pero el error más grave de los responsables de personal de las empresas es no invertir en formación. Si no se apuesta por los propios empleados y se les ayuda a mejorar sus aptitudes, se está perjudicando a la propia entidad, convirtiéndola es improductiva e ineficiente. La formación puede mejorar las habilidades de los trabajadores y de esta manera ofrecer mayor rendimiento y beneficio, y pare el sistema más adecuado es utilizar los créditos de formación bonificada que disponen todas las empresas.

Cuando se contrata un nuevo empleado o colaborador no se puede esperar que se adapte inmediatamente a su puesto de trabajo, siempre es necesario realizar una formación continua, por ello los equipos humanos deben estar en constante evaluación, promoviendo la mejora de sus capacitaciones, manteniendo y mejorando la productividad. Dar por supuesto que los empleados saben lo que quiere la empresa, no es así, necesitan que se les cuente la misión, los objetivos, los valores, …

Un presupuesto pequeño en formación no significa que no puedes entrenar a las personas apropiadamente. Con un poco de creatividad y con recursos gratuitos de bajos costos, se puede realizar una adecuada formación continua de los empleados con toda la ayuda que necesitan para ser los mejores en sus trabajos. De este modo se consigue una mayor productividad, equipos más animados y felices, más uniformidad, y aprovechar las últimas tendencias.

Otro error muy común es no valorar la confidencialidad de la información que disponen los empleados, por ejemplo en el ordenador o portátil de trabajo se almacena en muchos casos información muy sensible que se debe proteger en todo momento, incluso cuando no se está en la oficina. Para ello, se debe cerrar la sesión cuando finalice el turno de trabajo y protegerla mediante una contraseña. Es habitual en las empresas adoptar políticas de bloqueo de sesión tras un tiempo corto de inactividad, para añadir una capa de seguridad por encima de las acciones del propio usuario.

Por último los errores más comunes en todos los departamentos están relacionados con los ladrones del tiempo. Como son las interrupciones, ya sean en forma de llamadas, visitas no pactadas, peticiones de ayuda, etc. Cuando se recibe una interrupción se debe valorar si es una urgencia que requiere atención inmediata. También son interrupciones los correos, las redes sociales, mensajería instantánea, suscripciones, etc. La clave es recordar que ninguna tarea urgente llega a través de estos medios.

Otro error muy común son las reuniones improductivas. Todas las reuniones deben tener una estructura, con una hora de inicio y una hora de fin. Los temas a tratar deben estar claros y cada persona debe saber qué es lo que debe llevar preparado a la cita. Al finalizar, todos deben salir de la reunión con sus tareas claras. O los errores cometidos por la falta de organización, es decir, se pierde tiempo en decidir cuál es la tarea siguiente; dejar actividades a medias para atender otras que vencen antes, olvidar plazos y las tareas pendientes se convierten en urgencias., etc.

Y las dos últimas conductas que roban tiempo y energía son las de no delegar y no saber decir “no”. Cuando no se delega algunas de las tareas y se pretende hacerlo todo, hay una sobrecarga y falta tiempo para las tareas que son verdaderamente importantes. Hay cosas que otros pueden hacer mejor, más rápido y con menos coste que tú. Igual ocurre que no saber decir NO.