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El boom de la formación profesional

El boom de la formación profesional

Uno de cada tres ofertas de trabajo son para las personas que han cursado un ciclo formativo medio o superior. Los datos son contundentes, la formación profesional es una apuesta acertada. Las empresas y sus departamentos de recursos humanos lo saben desde hace muchos años. Hace falta personal cualificado a través de la formación profesional. Estos perfiles son, para muchas empresas, los que más cuesta encontrar.

Históricamente la formación profesional ha estado erróneamente estigmatizada por la población. A los jóvenes se les orientaba para que realizaran el bachillerato con la finalidad de que fueran a la universidad, dejando para última opción la formación profesional. En los últimos años, la visión se ha ido modificando y, parece que llegamos al punto de inflexión. La formación profesional se ha establecido como una trayectoria formativa con un elevado índice de inserción laboral y que las empresas valorar por su carácter práctico, aplicado, especializado y que más se adapta al mercado laboral.

En este curso académico, 80.000 estudiantes se han quedado sin plaza en el ciclo formativo que querían cursar. En cambio, han quedado plazas vacantes en otros ciclos formativos que son muy demandados por las empresas. El gran reto es ajustar la diferencia que hay entre las familias profesionales que demandan las personas que quieren acceder a un ciclo y las ofertas de empleo y, por lo tanto, la futura empleabilidad de quien realice una formación profesional.

Mientras que las familias profesionales con más ofertas de trabajo son Administración y Gestión, Electricidad y Electrónica, Instalación y Mantenimiento, Fabricación Mecánica, Comercio y Marketing, Informática y Comunicaciones y Sanidad; los ciclos que más demandados para cursar son Sanidad, Administración y Gestión, Informática y Comunicaciones, Servicios Socioculturales y a la Comunidad y Electricidad y Electrónica. Por lo tanto, los ciclos que quedan más descompensados teniendo en cuenta el número de solicitudes para cursarlo y su salida laboral son los de Instalación y Mantenimiento, Fabricación Mecánica y Comercio y Marketing. Las instituciones públicas, los orientadores educativos, las empresas y la sociedad tienen el gran reto de transmitir toda esta información a los jóvenes y a los desempleados para que la balanza y los esfuerzos por cualificar a la población se vean equilibrados, se rentabilice la inversión en la formación profesional tanto a nivel económico como del tiempo dedicado por los estudiantes y, con el objetivo de que mejore la competitividad de nuestras empresas.

Debido a la falta de personas con estas titulaciones medias, las empresas para cubrir estos puestos, históricamente, han contratado a personas con una titulación inferior. Esto a supuesto un mayor esfuerzo por parte de las empresas para formar a las nuevas incorporaciones y una reducción de la productividad inicial. Esto afecta especialmente a las pymes, que no pueden competir con las grandes empresas para captar el talento mejor cualificado y que cuando ya tienen formadas a las personas que contratan, tienen que volver a empezar porque los trabajadores se marchan a las grandes empresas con las que no pueden competir económicamente.

Por este motivo, además de los ciclos formativos, dentro del programa de formación profesional, se están potenciando los certificados profesionales y las cualificaciones de las competencias profesionales. Actualmente desde las diferentes Comunidades Autónomas, a través de diferentes líneas de actuación, se está promoviendo, tanto para los trabajadores desempleados como para los ocupados, la formación y acreditación de las competencias profesionales que más se demandan. Las empresas siguen solicitando perfiles profesionales de nivel medio y especializados en su sector, que no encuentran. Con estas líneas de subvenciones de formación se promueve la incorporación de profesionales y la cualificación y promoción de los trabajadores de las empresas. Todo ello supone un aumento de la productividad de nuestra red empresarial.

Estos certificados profesionales permiten completar los procesos de upskilling y de reskilling dentro de los sectores con más oferta de trabajo y mayor necesidad de cualificación.

Por un lado, la formación profesional para el empleo es una excelente alternativa para reconducir la trayectoria laboral de los jóvenes que no han continuado estudiando después de la educación obligatoria, pero también, es una buena opción para los profesionales que se encuentran en un sector sin tanta demanda y desean reconducir su trayectoria profesional. Por lo tanto, esta formación potencia el reskilling de las personas que les permite aprender nuevas habilidades para poder hacer un trabajo diferente.

Por otra parte, para los trabajadores en activo, esta formación puede suponer un reconocimiento o promoción dentro de su sector y una mejor productividad para sus empresas, porque se potencian los procesos de upskilling que permiten aprender y potenciar las habilidades que les ayudan a ser más competitivos en su área. En la entidad AIMPLAS por ejemplo se imparte el certificado profesional “Operaciones de transformación de termoplásticos”.

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